Esta es mi selección de 10 actividades fundamentales que han de realizar los valencianos durante su vida. Una particular lista de “tareas pendientes” que antes de morir todos los valencianos deberíamos hacer, no ya por ser magnificas actividades al alcance de nuestra mano, si no porque disfrutaremos mucho de pequeños placeres de la vida sin salir de nuestra tierra.

Comerse una naranja directamente del árbol

Es nuestra fruta más apreciada, las exportamos a todo el mundo, nuestra tierra está llena de “bosques” de naranjos, y no se puede comparar el sabor de una naranja o mandarina recién cogida con las que provienen de una cámara frigorífica. Además tu amor por el fruto del naranjo aumenta exponencialmente si eres capaz de diferenciar una clemenules de una clemenvilla, y una navel de una valencia late. Si además sabes lo que es esporgar, empeltar y fer guarets (leer la política del llaurador) jamás pasarás hambre.

naranjaHacer un ADSL (Asmorçar, Dinar, Sopar i Lo que vinga)

Empieza con un almuerzo clásico: con sus cacaos, olivas, tramusos, y un bocata con nombre, porque aquí los bocatas tienen nombre: Chivito, Brascada, Almussafes… tras el cremaet toca una buena comida con bandeja de postres para compartir de remate. Para merendar una horchatita con fartons, buscamos una opción “ligera”. Imprescindible cena a la fresca con los colegas con su casalla y su gintonic “para rebajar”. Más tarde juerga y más juerga hasta que el hambre vuelva y te dispongas a ingerir un resopó en algún horno de esos que abren durante la noche para ofrecerte coca con tomatito y atún. Y para rematar hay que acabar desayunando de camino a casa cuando el sol ya lleva un par de horas pegando fuerte. Eso, señores, es un ADSL de alta velocidad, que al menos una vez en la vida hay que conseguir alcanzar sin desfallecer en el intento.

almuerzo

Subir al Micalet

Pocos lugares son tan mágicos y tienen tanta historia como el Micalet. Las vistas son espectaculares, y a parte del componente religioso del lugar, la catedral de Valencia tiene una caterva de rincones interesantes. Desde los frescos de Goya, a la Capilla del Santo Cáliz, pasando por las tres magníficas puertas, el Cimborrio o sus numerosas capillas. Sólo por ver en directo el que dicen es el Santo Grial ya merecería la pena la visita, pero si además la acompañas un jueves por la mañana de una sesión del Tribunal de las Aguas y una subida al Micalet, te aseguro que verás nuestra Santa Sede con otros ojos.También merece la pena participar en alguna romería como la de Les Useres, la Santa Faz o San Pascual Bailón.cimborrio

Cocinar una paella

La paella la hemos comido todos pero no todos la hemos cocinado. Antes de morirse, un valenciano ha de cocinar una paella, eso es así. Está claro que alcanzar la perfección de nuestros abuelos, madres, o tíos (en cada familia tenemos un encargado paellero) es complicado. Pero debería de ser una asignatura obligatoria en nuestros colegios, ya que pocas cosas nos unen más que comer una paella con unos amigos directamente del caldero. Además de la paella, muchos otros arroces son dignos de mención, por lo que bien haríamos todos en ir catándolos “poquet a poquet”. Y si queremos ser “profesionales” no estaría de más aprender a ligar un buen all i oli con el mortero, que luego acompañan a la fideuà o l’arròs a banda “de categoria internacional”.

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Ver en directo la Muixeranga

Es una tradición valenciana de principios del Siglo XVIII conocida también como “ball dels valencians” cuya imagen más conocida son las torres humanas. Una fiesta que hay que vivir en Algemesí, como los Moros y Cristianos (especialmente los de Alcoy) o La Entrada de Toros y Caballos de Segorbe. Yo añadiría acudir a les” Fires de Xàtiva o Cocentaina”, ver el Misteri d’Elx, vivir una obra en el teatro romano de Sagunto, y por supuesto visitar las fiestas mayores de las tres capitales de provincia (Fallas, Hogueras y Magdalena). Pero si os tenéis que quedar con una, que sea la Muixeranga.h+

Vivir una mascletá

Parece mentira que muchos valencianos no hayan vivido in situ una mascletà fallera. Hay otras “disparás” con incluso más pólvora pero las mascletás grandes de fallas son algo único. Incluso a los no falleros les gusta la sensación bélica que se experimenta en una mascletà, y que todo valenciano ha de vivir junto a la valla alguna vez en su vida. Si además disfruta desde una terraza de la nit del foc, visita les albaes d’Elx, el concurso pirotécnico de Alicante, les enormes mascletaes de Castelló y se atreve a meterse en una cordà, entonces puede que se le conozca en el pueblo como el “tracas”.

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Leer el Tirant lo Blanc

Es probablemente la obra más importante del Siglo de Oro de la literatura valenciana, incluso Cervantes en el Quijote la salva del fuego. Una obra sublime de traiciones, poder, amor y política que nada tiene que envidiarle a Juego de Tronos. Tal vez sea más importante Blasco Ibáñez y sus Cuatro Jinetes del Apocalipsis, y a mi me chifla Júlia de Isabel Clara Simò, pero merece la pena el esfuerzo de invertir parte de nuestro tiempo en leer el Tirant.

tirant

Perchar en la Albufera

Un lujo al alcance de nuestras manos, tan solo hace falta acercarse a cualquiera de los embarcaderos de la Albufera para subirte a una barca y recorrer las aguas de la Albufera. Ya sea perchando, o con una embarcación de vela latina, la experiencia es gloriosa. Ver una puesta de sol desde allí es mágico, pero además disfrutarás de aves, peces y una paz indescriptible. Otros lago precioso es la Albufereta de Anna, y también existe la posibilidad de bañarse y disfrutar de aguas puras en Montanejos, Chella, Montanejos, Bolbaite o Callosa d’en Sarrià y sus maravillosas Fonts de l’Algar. Por no mencionar Tabarca y Les Columbretes, dos islas (o grupos de islas) únicas en el mundo por diferentes motivos.

albufera

Comprar en el mercado central

Esto puede parecer baladí tanto a quienes compran allí a diario como a aquellos que jamás lo han visitado. El edificio es una pasada, el entorno maravilloso, pero el hecho de que más de 100 años después de abrirse al público se pueda seguir haciendo lo mismo para lo que se ideó el edificio, me parece sublime. Somos una tierra rica en productos agroalimentarios, y allí está de lo bueno lo mejor y más fresco. Si además cruzas a la Lonja y contratas una visita guiada, la experiencia será completa. Porque el único edificio valenciano patrimonio de la humanidad, es digno de ser conocido, y en una visita bien guiada se descubre el porqué la Lonja es una maravilla del mundo.

central

Asistir a una partida de pilota

Escuchar el golpeo de “les pilotes de vaqueta” sobre las losas de piedra monovariana en unos recintos centenarios resulta inspirador. Sólo es necesario acudir a alguno de los trinquetes que hay repartidos por la Comunitat para asistir a una partida de raspall, galotxa o escala i corda. Es nuestro deporte autóctono (aunque también podría serlo el ajedrez) y aún así resulta muy desconocido para muchos valencianos. Además tienes la opción de jugarte los dineros, los campos o hasta la casa si te afecta mucho la casalla. Sin duda, acudir al trinquet, es un requisito obligado para poder morir en paz con nuestro yo más valenciano, por lo que si no habéis ido nunca, ya estáis tardando.

trinquet de pelayo
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