Tenemos una ciudad fantástica, pero mejorable, tanto para el que vive aquí todo el año, como para el que viene de fuera y quiere llevarse una buena impresión de Valencia. En el fondo no es tan difícil, sólo hace falta voluntad para con ciertos retoques dejar el “cap i casal” perfecto. Claro está, hay que invertir algo de dinero, en vez de en la fórmula 1, en los barrios. Lanzo 10 propuestas más allá del clásico “más zonas verdes” (que también es necesario) que harían de nuestra ciudad un lugar mucho mejor para vivir, aunque sin respeto ni civismo, ya puede ser la ciudad perfecta que no importará, porque las gentes son las que determinan la manera de vivir de cada lugar.

1.- Peatonalizar el centro histórico. Es tan obvio que ciertas calles deberían ser peatonales, que no entiendo porque nadie hace nada. Hay varios sistemas para conseguir un centro histórico peatonal donde los vecinos puedan tener sus coches en los garajes y los transeuntes pudieran caminar, jugar a la peonza, o montar una partida de truc (muchas ciudades europeas lo hacen, cada cual a su manera). Esquivar coches por la noche en la Plaza del Tossal, en el Carrer Roters o en el Carrer de Baix, me parece tercermundista. Además esa peatonalización debe de ir acompañada de la construcción de más carril bici, para fomentar en uso del transporte sano, y para delimitar también su carril (muchos van atropellando a la gente).

centro historico coches

2.- Entrar en el circuito de conciertos. El nivel de conciertos en Valencia es un drama. A pesar de los esfuerzos de La Rambleta, y de locales como Wah Wah, La Loco y Black Note, Valencia no cuenta con una sala de conciertos lo suficientemente grande y bien acondicionada para recibir a bandas de primer nivel. Jamás veremos a grupos “medios”, de los que no van a salas pequeñas ni a estadios, grupos como Phoenix, St Vincent, Chvrches o M83 van a salas de unos 2000 espectadores, y en Valencia no hay. Además hay miedo y poca voluntad y eso conlleva que más allá de los triunfitos y los artistas españoles (estos sí) de nivel que vienen a Valencia regularmente (Sabina, Loquillo, Lori Meyers…) es muy difícil encontrar conciertos que valgan la pena. Y cuando los hay, se enteran cuatro gatos porque la difusión es otra gran asignatura pendiente de Valencia. Además de una sala de conciertos en condiciones (el Greenspace tenía el aforo pero el lugar no estaba preparado especialmente por la pésima acústica), sería genial habilitar una zona urbana para festivales y acampada, como puede ser Viveros o la zona del puerto. Es inconcebible que en la mayoría de festivales veraniegos los valencianos sean mayoría (BBK, FIB, SOS, ARENAL o Primavera Sound), y que en la propia Valencia ciudad no haya un festival digno.

wah wah

3.- Dar uso a los centenares de solares abandonados. Hay muchos y están sucios. Simplemente usándolos como parques o huertos urbanos (lo ideal), como zonas para perros o como garajes… se evitaría que estuvieran sucios y abandonados. Además muchos son municipales, como también lo son muchos bajos y locales municipales abandonados a los que no se les da uso porque “no hay ningún funcionario que pueda ir a recoger la llave”. No se entiende que a 200 metros del centro de una ciudad como Valencia, empiecen a aparecer solares inmundos a mansalva, esto no pasa en ningún otra ciudad europea. Y si pasa en el centro mismo de la ciudad, normal que pase en el resto de barrios. Lógico que luego esté la ciudad llena de ratas y cucarachas.

valencia solar

4.- Pintar los muros (trampantojos). Hay un montón de fincas que tienen un lado ciego, sin ventanas, y que quedan sine die con desconchados, o simplemente pintadas de color liso. Se podría convocar un concurso internacional de artistas urbanos que llenen esas paredes de vida. Ya hay muchos grafiteros que lo hacen, pero se podría establecer un plan general para que Valencia no de la sensación de “ciudad derruida”, al estilo de lo que se hace en Madrid con los tranpantojos o en ciudades como Berlín con los graffitis (la RAE dice que lo correcto es Grafito). Es barato, es cultura, es contemporáneo, es un win-win (todos ganan).

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5.- Adecuar las terrazas. Tenemos la gran suerte de que durante 9 meses al año podemos tomar una cerveza o una paella en alguna terraza, pero la mayoría están rodeadas de coches, apretadas, junto a contenedores, entorpeciendo el paso o medio vacías. Nuestra cultura nos lleva a cenar en la calle, pero lo hacemos casi siempre de cualquier manera. Habría que ordenar mejor el tema de las terrazas, ya que como dijo en Valencia Vibrant Bernd Knöller (cocinero estrella Michelín del restaurante Riff) “Cualquier fría ciudad alemana tiene terrazas más bonitas y mejor cuidadas que Valencia”. 

terraza valencia

6.- Restaurar el barrio marítimo. En vez de destruir patrimonio, habría que limpiar, restaurar y adecuar nuestro barrio marítimo. Se hizo con otros dos barrios históricos deprimidos como el Carmen y Ruzafa (ambos se han quedado a mitad) pero por culpa del afán especulador del Ayuntamiento de Valencia, durante muchos años se ha intentado destruir el barrio del Cabañal en vez de fomentar su restauración. Ahora ya toca volver a darle brillo a un barrio único en el mundo que bien cuidado sería una joya sin parangón.

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7.- Trasporte público nocturno los fines de semana. Los taxis en Valencia no son muy caros, y puedes llegar a casi todas partes en poco tiempo, pero que no haya metro por la noche los fines de semana es un gran fallo. Si el metro fuera acompañado (como en fallas) con un par de trenes de cercanías nocturnos, la ecuación sería perfecta. Hoy en día se ha prescindido de mucho personal en el trasporte público (revisores, controladores, vendedores de billetes…) lo hacen todo máquinas, así que tampoco supone tanto dispendio y es un servicio muy necesario.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

8.- Dar uso a la zona de la America’s Cup. Sedes que costaron un potosí están totalmente abandonadas o desmanteladas. Valencia perdió la oportunidad de ser centro mundial de la vela, y ahora los restos de la opulencia velera aguardan la ruina o el desmantelamiento. Es hora de adecuar las bases y darles una segunda vida ya sea como centros comerciales, oficinas, locales de ocio o lo que sea, pero es una zona privilegiada de la ciudad que a este ritmo va a acabar siendo otro motivo más de vergüenza ciudadana.

tasca angel

9.- Crear una calle (o zona de varias calles) de las tapas. Esta idea la llevaría a cabo yo mismo si fuera un empresario millonario. Valencia es la ciudad española que más Erasmus recibe, además de ser cada día un destino turístico más conocido internacionalmente. Así que convertir una calle cualquiera en zona de tapeo al estilo de calle Elvira, el Tubo, calle Laurel, Calle Navas, Calle Van Dyck, la parte vieja en Donosti… sería un éxito asegurado y le daría a la ciudad una zona “low cost” donde  poder practicar la cultura del tapeo. Se intenta con rutas de tapas que son un desastre, pero cuando montan ferias del vino o de la tapa en el río o el puerto se masifican con gente de todo tipo y condición. Con lo que se demuestra que hay un público enorme para este tipo de iniciativas gastronómicas en la ciudad.

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10.- Democratizar las fallas. Al hablar de nuestra fiesta “grande” llega el punto más polémico. Valencia está dividida durante 20 días al año entre falleros y no falleros. Unos odian a los otros y así pasan los años con aumento de rencillas. Hay fallas que integran a mucha gente del barrio, y hay personas que no se integran en ninguna parte. Así que cuando hablo de democratizar NO hablo de abrir los casales, hablo de crear espacios públicos donde la avalancha de turistas y gente no fallera, pueda pasarlo bien sin molestar y sin ser molestada. Zonas hay muchas donde hacer verbenas públicas, montar ferias del vino o de la tapa (estilo Castellón) o montar carpas. Lo que sea con tal de que los no-falleros tengan un sitio donde pasarlo bien, gastar dinero, y sentirse parte de la fiesta. No estaría de más un “buzoneo” informativo por parte de la Junta Central Fallero y el Ayto con las calles que van a ser cortadas, los días que lo harán, y los actos públicos que organizan las fallas de cada zona. Mapeando la actividad y los posibles inconvenientes se elimina malestar y se invita a participar a los vecinos de las actividades cercanas.

PD, Si téneis alguna sugerencia más, es bien recibida.