Es muy difícil decidir cuáles son las mejores canciones del año, porque para gustos: tapicerías. Por eso en esta lista lo que hemos intentado es preguntar a la gente que más sabe de música. No os voy a desvelar los nombres, no pasaría nada si lo hiciera, pero no creo que sea necesario desvelar la identidad de los 10 críticos afortunados que han calificado una lista de unas 70 canciones. De estos votos realizados por las personas que conozco que más saben de música, han surgido las que democráticamente son las mejores del 2015. Es cierto que han habido algunas canciones que no han entrado en concurso, es imposible llegar a todas, y que algunas se han quedado fuera por un simple voto muy negativo de alguno de los críticos, por eso esta es al final, una lista de consenso.

Mi amigo Jose Luis Pérez @chicoestelar se ha encargado de hacer la reseña de los 10 temas mejor valorados. No son los que yo hubiera escogido, valga como ejemplo que Sujfan Stevens tenía dos muy bien votadas y al final se ha quedado fuera “Should Have Know Better” que ha sido de las pocas canciones que me han conseguido emocionar durante este 2015. Pero como la democracia es imperfecta, nos quedamos con esta lista de consenso que resume a la perfección (o imperfección) el año musical. Espero que disfrutéis con los temas escogidos, y que comentéis y compartáis vuestras impresiones.

10.- BJÖRK – STONEMILKER

A pesar de (o debido a) no encontrarse en su mejor momento personal, 2015 nos ha devuelto a la mejor Björk. Vulnicura ha sido el parto más complicado de toda la carrera de la islandesa, rebosante de carga emocional tras la traumática ruptura con su pareja Matthew Barney. Aunque “Stonemilker” no es el tema en el que más se aprecie la grandiosa producción del venezolano Arca, mucho más apreciable en temas más electrónicos como “Lionsong” y sobre todo “Black Lake”, no se recuerda una emotividad tal en sus composiciones desde “Joga”. Arreglos de cuerda que parecen convertir la canción en una operación de sentimientos a corazón abierto que parece no tener fin y que podría continuar toda la vida en bucle. No es que queramos ser crueles, pero Björk descorazonada es mucho mejor compositora…

9.- FKA TWIGS – IN TIME

El caso de Tahliah Barnett es bastante llamativo, esta bailarina inglesa con ascendencia jamaicana y española ha logrado en poco tiempo abrirse un hueco entre las nuevas divas del panorama alternativo como Grimes o Empress Of. Con “LP1” FKA Twigs ha logrado acercar el “trip hop” al pop, más que ningún otro artista de un género generalmente accesible sólo a los oídos más experimentados en la materia. Su esperada continuación todavía queda lejos pero “M3LL155X”, su EP de 2015, ha conseguido estar a la altura de su álbum debut. La carga afectiva en la letra de “In Time” alcanza su punto álgido cuando esperanzada, aunque conocedora de la complejidad de su relación, se atreve a afirmar “You’ll be doing me right, I’m your girl in your light”. Un punto más oscura que “Two Weeks” pero igualmente cautivadora, “In Time” posee una capacidad de absorción similar a la de cualquier thriller psicológico cinematográfico de altura. No lo duden, déjense atrapar por esta chica, no se arrepentirán.

 8.- JULIA HOLTER – Feel You

Es asombroso como desde la sencillez personal que destila la californiana Julia Holter nos ofrece auténtica artesanía creativa en cada una de sus composiciones. Viendo su sólida trayectoria resulta evidente que Julia ha creado el álbum que necesitaba, sin pensar en la crítica periodística o en obtener un número mayor de oyentes, pero sin duda el camino le ha llevado a lograr su álbum más pop y accesible hasta la fecha. “Feel You” es una luminosa composición pop al más puro estilo de los mejores Belle & Sebastian en la que Holter relata un día cualquiera en su vida, y lo convierte en pura poesía musical. Su celestial voz hace el resto y consigue que todo lo que sale de su boca suene etéreo y encandilador. Una hada en el panorama musical alternativo.

Resulta indignante que los medios musicales internacionales, tan dados a encumbrar nuevos “hypes”, ignoren a artistas de prestigio que llevan décadas sirviendo de referente a las nuevas generaciones, como es el caso de Antonio Luque o Dominique Ané. Afortunadamente España es de los pocos paises junto a su Francia natal, donde Dominique está considerado como el gran artista que es, aunque nuestros vecinos del norte estén comenzando a tachar de comercial a su paisano tras “Éléor” su último álbum. Contrariamente Dominique ha alcanzado una madurez compositiva capaz de acercarle a los cantantes clásicos de la “chason française”. Los artistas de tanto calado suelen pasar por diferentes etapas conceptuales en sus trayectorias, y Dominique se encuentra en esa fase en la que se siente tremendamente influenciado por la música que escuchó en su niñez. Podríamos haber seleccionado “L´Ocean” o la propia “Éleor” pero muy probablemente sea “Cap Farvel” la que mejor representa el espíritu del álbum. Larga vida a Dominque A.

 6.- POND – ELVIS FLAMING STAR

Tras nada menos que seis álbumes de estudio los australianos Pond han logrado con “Man, It Feels Like Space Again” el reconocimiento que se llevaban mereciendo hace algunos años. Cierto es que la evolución de la banda ha ido en cada uno de sus discos alejándose de sus inicios psicodélicos más de base, hasta alcanzar un sonido mucho más pop y accesible. De todos es sabido que la relación de Tame Impala con Pond va más allá del hecho de ser compatriotas, combinando miembros e incluso producción (a cargo nada menos que de Kevin Parker). Sin pretenderlo Pond han compuesto el álbum que MGMT hubiera soñado crear en lugar de su fallido LP homónimo. Por lo que respecta a “Elvis Flaming Star” es una especie de collage sonoro que combina múltiples estribillos pop de los setenta sin perder un ápice de la extravagancia psicodélica más comestible, el tema más redondo que han facturado hasta la fecha. Adictiva y deliciosa. Un placer para los sentidos.

5.- SUFJAN STEVENS – ALL OF ME WANTS ALL OF YOU

Sufjan Stevens es un caso aparte, digno de estudio. No soporta estar encorsetado en ningún tipo de estilo musical concreto y mucho menos demostrar algún tipo de evolución lógica en su trayectoria. Tras experimentar con folk, americana, pop e incluso adentrarse sutilmente (aunque con mucho acierto) en la electrónica con el brillante The Age Of Adz, lo que menos cabría esperar es que Stevens nos regalara el álbum más doloroso e íntimo de su carrera. En “Carrie & Lowell” destapa los secretos y traumas más profundos de su trágica infancia, en lo que parece ser una cuenta pendiente consigo mismo que hasta este momento no había sido capaz de saldar. “All Of Me Wants All Of You” es una desgarradora composición básicamente acústica donde la voz de Sufjan se convierte en un instrumento más que mece las palabras, y logra que estas parezcan menos duras al oído, hasta que los etéreos arreglos de percusión parecen llevárselas para siempre. Haga lo que haga Sufjan siempre será un mago de la música. Y de los sentimientos…

4.- TAME IMPALA – LET IT HAPPEN

Y gracias a Tame Impala la psicodelia llego a la pista de baile. Cuando parecía que lo más cerca que estaríamos de escuchar la voz de Kevin Parker en locales nocturnos iba a ser con “Daffodils”, la colaboración que éste realizó con Mark Ronson, resulta que el señor se saca el mayor “hit” de la banda hasta la época, “Let It Happen” (con permiso de “Elephant”). Musicalmente, y aunque parece una evolución lógica hacia sonidos inexplorados, algunos entre los que me incluyo puede que prefiramos a los Tame Impala de “Solitude Is Bliss” o “Why Won’t You Make Up Your Mind?”. Sin embargo Parker ha conseguido algo a priori bastante complicado, que el público disfrute tanto con este nuevo álbum como con los anteriores. “Let It Happen” lo tiene todo, hasta el mismo James Murphy a buen seguro que desearía haberla producido. ¿Pero es qué alguien en su sano juicio puede evitar que el ritmo de “Let It Happen” no se incruste en su cabeza?

 

3.- GRIMES – REALITI (DEMO)

Que sí. Que la señorita Claire no podía dejarnos así durante más de tres años tras el extraordinario “Visions”. Que sí. Que superar temas como “Genesis” o “Oblivion” era casi misión imposible. Que sí. Que no se puede jugar así con nuestros sentimientos. Que somos de carne y hueso. Luego de repente aparece con “Art Angels” y claro, con toda esta retahíla de “hits” que ha despachado, no tenemos otra opción que perdonárselo todo. Y hay que reconocer que la espera ha merecido la pena. Grimes se maneja al más puro estilo de orfebrería con el electropop, un género que acostumbra a darnos ingentes cantidades de composiciones tan repetitivas como vacías de fundamento. Pero es que ella es diferente. “Realiti (Demo)” es un auténtico trallazo hipnótico que arrasa allá por donde pasa, y que está a la altura de aquel viejo rompepistas que era “Vanessa”. Para hacer honor a la realidad “Flesh Without Blood” está a la altura de esta, pero claro, nosotros que somos unos románticos, no hemos podido resistir escoger “Realiti (Demo)” que es la que más nos recuerda a Grimes en sus comienzos. Quien iba a imaginar por aquel entonces que se convertiría en una de las divas del siglo XXI. Y pensar que Rihanna rechazó uno de sus temas…

2.- DEERHUNTER – SNAKESKIN

Jamás hubiésemos imaginado que la trayectoria de la banda liderada por Bradford Cox les llevaría hasta este punto. Como tantas otras bandas Deerhunter ha ido limpiando su sonido hasta hacerlo más accesible a los oídos, llegando a un punto en el cual poco o nada queda de aquellos chavales que allá por 2001 comenzaban practicando un noise rock tan interesante y elaborado como enrevesado, y de no fácil digestión. Hasta llegar a este “Snakeskin” que nos ocupa, los estadounidenses han ido dosificando dentro de la maraña de sus discos temas más efectivos como “Memory Boy”, “Back To The Middle” o su obra cumbre “Nothing Ever Happened”. Sin embargo “Fading Frontier” es un álbum repleto de temas pop redondos donde emerge “Snakeskin”, una auténtica maravilla funk capaz de destrozar caderas en las salas de baile más sofisticadas de todo el mundo. Bradford por favor sigue explorando el universo musical…

1.- JAMIE XX – LOUD PLACES (FEAT. ROMY)

¿Qué podemos añadir de Jamie Smith que no se haya dicho? La gran esperanza blanca de la electrónica contemporánea no ha defraudado las expectativas. Jamie siempre ha sido el motor de The XX aunque él se empeñara en pasar desapercibido. Consiguió dotar a la banda de un sonido tan característico que se acuñó como propio, y en el que se vislumbraba claramente su virtuosismo en la producción. Tras una ristra de éxitos remezclando a grandes artistas como Florence, Adele, Glasser, Gil Scott-Heron o Drake, “In Colour” significaba la definitiva prueba de fuego de Jamie, comprobar que él mismo podría llevar adelante su proyecto más personal. Y así ha sido. Rodeado de sus compañeros de viaje y de numerosas colaboraciones estelares, Jamie ha conseguido llevar la electrónica a un público más amplio, algo que no había vuelto a suceder desde “Discovery” de Daft Punk, y sin dejar a un lado la electrónica más purista. “Loud Places” es probablemente el mejor nexo de unión entre la banda y el artista, algo así como acercar a The XX a los clubs. Por todo ello, mostremos nuestros respetos a su majestad, ¡larga vida al Rey Jamie XX!