Esta noche Valencia vivirá la primera edición del Festival de les Arts, y muchos valencianos acudiremos a la llamada de la música en directo. La ciudad necesitaba acoger un evento musical al aire libre de primer nivel, y en caso de consolidarse, este festival tiene los ingredientes necesarios para convertirse en ese evento.

arts_prensa_(Jeff_Pang)

Consideraciones previas

Las expectativas eran muy altas, con Heinneken y Radio 3 apoyando el Festival, entradas a precios económicos y un entorno inigualable, parece imposible no triunfar. Poco a poco se fueron confirmando artistas y de la euforia inicial se pasó a un estado de desencanto, «es más de lo mismo». El reto era grande y se ha arriesgado poco, con una apuesta por artistas nacionales consolidados dentro del panorama «alternativo», y algunas bandas internacionales de «segunda línea» pero con temas muy conocidos en España. Podríamos decir que se parece a las primeras ediciones del Arenal Sound, aunque si dejamos de lado los «cabeza» de cartel, encontramos una oferta con más enjundia de lo que parece a primera vista, y con algunos directos que apuntan a memorables.

A parte del cartel, principal atractivo de un festival, el resto de los ingredientes del pastel son de primera calidad. Food Trucks como puestos de restauración, tres escenarios, la Ciudad de las Artes y las Ciencias como telón de fondo, buenas fechas, una programación interesante para profesionales, conciertos desde las 15h, posibilidad de alargar la fiesta en La 3…

cartel arts

Viernes

Esta noche se celebra el primer día, y a priori va menos cargado que el sábado. Nuria Graham y Mishima tocan muy pronto, igual demasiado, así que podríamos empezar con La Bien Querida, un buen concierto que perfectamente hubiera podido programarse un poco más tarde. Tras la bilbaína se subirá al escenario León Benavente, un clásico del indie patrio que nunca decepciona. A las 7 viviremos un dilema: escuchamos por enésima vez a Dorian y su «Cualquier otra parte», o nos decantamos por el nuevo fenómeno (un tanto artificial) de la girlband Hinds, las Hinds se han puesto malas, las sustituyen los valenianos Betunizer. Tras ellos uno de los conciertos de la noche (y tal vez del Festival), Triangulo de Amor Bizarro están en su mejor momento y lo demostrarán mañana.

La segunda parte de la noche empieza con la primera banda internacional Everything Everithing, los británicos harán mover el esqueleto con su «art rock». Y tras ellos el concierto más multitudinario de la noche, el de Supersubmarina. Los jienenses se han pasado al lado oscuro, tras un buen primer disco ficharon por Sony y ahora son «el grupo pesado que está en todos los festivales». Música fácil rodeada de mucha producción y una gran maquinaria mediática les ha ayudado a ser cabeza de cartel en varios festivales patrios. Iré a ver si tocan su magnífica LN Granada y poco más. Porque antes de que acaben estaré en primera fila del escenario Coolway esperando a The Wave Pictures, que tocan a un horario de grupo grande siendo tal vez el más independiente de todos. Los londinenses son mi banda de cabecera, con el de mañana los habré visto 7 veces en directo y pese al monumental enfado que me provocaron en su último show, espero que de una vez toquen Just Like a Drummer y así pueda reconciliarme con ellos. Si es así el día habrá valido la pena, y el resto, como el entretenido pop bailable de The Sounds (que cierra la noche) ya no importa.

horarios arts

Sábado

El día grande del Festival para los más madrugadores empezará con Jero Romero y su inconfundible magnetismo, después del manchego llega Carlos Sadness, también música personal de calidad y una gran opción para arrancar bien una buena tarde. Con el buen sabor de boca que nos dejarán ellos, llegará el «fenómeno» Izal, que este año está en todos los festivales recogiendo el éxito de «Agujeros de Gusano». Yo no soy muy fan de los madrileños, tal vez porque al igual que Supersubmarina representan al pop español de toda la vida, pero maquillado de independiente para ganarse al público más joven. Aún así será de los conciertos más multitudinarios del día.

Delorean y Anni B Sweet empezarán a tocar cuando el sol empieza a ponerse. Tal vez los vascos deberían de tocar más tarde y Anni más pronto, aún así ambos darán conciertos solventes, y cierto es que Anni (influida tal vez por Lory Meyers) se ha pasado a sonidos más potentes y menos melódicos en su último trabajo. Los valencianos de Habitación Roja celebrarán 20 años en los escenarios delante de su público, y precederán a una de las bandas más importantes del indie nacional Lori Meyers. Los granadinos han mantenido su esencia y siguen haciendo grandes directos, esperemos que no les dé por olvidarse de sus primeros discos y nos regalen una noche llena de «hits». Y si estáis cansados de escucharlos, los jóvenes Mourn (a la misma hora) es una gran alternativa, y una lástima de solapamiento.

Para acabar el festival los platos fuertes internacionales. Is Tropical y The Wombats. Los tropicales suenan de fábula en sus discos, y sus videoclips son de los mejores que se hayan hecho jamás, pero los dos conciertos que les he visto PINCHAZO, espero que esta vez se rediman con un buen espectáculo, temas no les faltan. El éxito de The Wombats queda ya lejano, y aunque yo hubiera elegido otro grupo para poner el broche final al Festival, confiaremos en que harán un buen concierto y bailaremos como Joy Division, excepto los más postrockeros, ellos se irán a cabecear con Toundra.

wintercase

Conclusiones

 

Un festival diseñado para los más jóvenes, pero con horarios para gente de mediana edad. Será entretenido comprobar como miles de curiosos disfrutan de los conciertos desde los puentes; si hay botellón antes, durante y después o no; y como la feria alternativa, que se monta en el río este fin de semana,  va a convivir con la música festivalera de fondo. Sea como fuere, acudirá toda la gente de bien de Valencia, sí, toda, por lo que esta primera edición será la de la fraternidad y la esperanza de que Valencia por fin tenga un festival musical urbano de primer nivel. Esperemos que merezca lo suficiente la pena como para hacer una crónica de lo que allí vivamos.